6 jul. 2011

Un momento

Un día cualquiera,
sábado para los que van con la ordenanza,
fue solo un suceso
me entregue encantado
para finalmente encontrarme,
con cuidado para no caer
en paredes transparentes de olvidos.

Llegando el tiempo
de salir del  umbral  de escapes de posesiones sin sentido
encontré la llave
para no volver a renacer mas,
de encontrarme en aglomeraciones de soledad.

Fresco-nuevo después de traspasar la puerta del reaparecer
por fin encuentro un vació alucinante,
quiero sumergirme en la tormenta,
desaparecer de esencias, no equivocarme
al detener el tiempo para encontrarme en mi destino.